Nota:
Genealcol aporta esta página, extractada de varios artículos sobre el tema, tan poco conocido en nuestro medio Suramericano, y da un aporte a la cultura de nuestros países hispano parlantes en cuanto a las tradiciones políticas y familiares de nuestros antepasados de quienes se heredaron los valores familiares y de nobleza, errores o aciertos, pero de todas maneras cimiento del desarrollo de la época colonial hispanoamericana.
BLASON: Su significado tiene tres acepciones:
- Arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona
- Cada figura, señal o pieza de las que se ponen en un escudo
- Honor y gloria.
Antecedentes históricos del escudo de armas
La relación de la heráldica con las funciones de guerra, se ve claramente en la palabra «escudo», que significa al mismo tiempo el conjunto de los blasones reunidos en la misma figura, y una de las armas defensivas que más importancia tuvo en la antigüedad. Y es muy posible que las primeras divisas se escribieran en los escudos de los nobles y de los guerreros.
El escudo es de todos los tiempos y de todos los pueblos. Y, en realidad, todo el mundo debería tener el suyo.
O, por lo menos, todos los apellidos. Así, el de cada persona o generación, dentro de un linaje, se formaría con los blasones del padre y de la madre unificados según determinadas reglas.
El escudo de los griegos era grande, convexo, de forma oval o redonda y podía protegerles todo el cuerpo hasta las rodillas. Los guerreros griegos, cuyas representaciones se conservan en vasos y esculturas, llevaban siempre su escudo pasado al brazo- Parece que los construían con pieles de buey superpuestas en varias capas, sobre un armazón de mimbre, y los forraban exteriormente con placas metálicas. Los decoraban con emblemas de brillantes colores. Ya entonces, posiblemente, el escudo de un guerrero célebre era distinto del de otro. Y el de Héctor no era igual al de Agamenón o al de Aquiles. De aquella tan antigua nobleza nada queda ya, como nada quedará algún día de la existente, ahora, cuyas raíces más antiguas se hunden en los primeros tiempos de la reconquista, o sea, en el siglo X.
El escudo de los romanos era cuadrangular y convexo, en forma de medio cilindro. Una buena estructura para que las armas se desviaran al chocar con él y no llegaran al cuerpo. Tenía más o menos 1'20 metros de altura, por 1’80 de anchura. Se construían en madera, se recubrían de cuero, y se les ponían borduras y adornos metálicos. También usaban escudos redondos, de cosa de un metro de diámetro. En todos ellos ponían signos y emblemas de colores vivos, que variaban según las legiones. Y acostumbraban a pintar en ellos figuras naturales.
La forma del escudo que después heredó la heráldica no se conoció hasta la Edad Media. Es un escudo alargado que termina en punta por su base. También estos escudos se adornaban con pinturas de animales fantásticos y emblemas de todas clases; los mismos que con el tiempo formaron las armerías. Heráldicamente se usan a veces otras voces como sinónimos de escudo, pero ninguna de ellas se puede referir propiamente al escudo de armas, único objeto de la heráldica, sino al arma defensiva llamada escudo.
Esas voces son:
Rodela, o escudo redondo;
Pavés, o escudo ovalado de gran tamaño;
Tarja, o escudo grande en forma de rombo que cubría todo el cuerpo;
Broquel, o escudo triangular con dos líneas curvas en los costados;
Adarga, escudo de cuero cuadrilongo, convexo, de doble longitud que anchura.
Se llaman también broqueles los escudos pequeños, aunque no sean triangulares, que se cogían con una sola mano y que tenían una escotadura dentro que permitía a la mano empuñar el asa; esta palabra broquel se usa muchas veces como sinónimo de escudo en general.
Otras palabras, aunque ya sea al margen de la heráldica, que expresan en una forma u otra la misma idea, son:
Égida, nombre dado a la piel de la cabra Amaltea convertida en escudo, con que se representa a Júpiter y a Minerva. Esta palabra, por extensión, significa simplemente escudo y también protección y defensa. Tal vez en esta última acepción es más usada que en las otras. CK-peo, es un escudo antiguo de forma circular y abombada.
Tablachina, es un escudo de madera, pequeño como el broquel.
Pama, es el nombre que se ha dado a un escudo pequeño que usaban los romanos.
Pella, es el nombre de los escudos de cuero de griegos y romanos;
Peltado. En botánica, significa en forma de escudo.
Cetra, es el nombre de un escudo de cuero usado antiguamente por nuestros antepasados. Y por fin
Vacarí o escudo vacarí, es el nombre que se ha dado a los escudos hechos con piel de vaca o cubiertos con esta piel.
Cuando el escudo dejó de ser arma defensiva en la guerra, y desaparecieron los torneos, en los que tenía un papel preponderante, quedó relegado al terreno heráldico, constituyendo la parte más principal de las armerías, pues en el campo del escudo se colocan los atributos de una familia o entidad, según las reglas propias del blasón.
Proporción, puntos y posiciones del escudo de armas
Lo primero que se ha de tener en cuenta para construir un escudo, es su proporción, o sea, la relación entre su alto y su ancho. Para determinarla se traza un rectángulo con una dimensión una quinta parte mayor que la otra. El mejor sistema para conseguir este trazado es el siguiente. Se empieza por trazar la recta KZ que será después al lado superior de la figura. Esta recta se divide en cinco partes iguales. O, si se quiere proceder empezando por las partes, se suma cinco veces sobre esta recta la distancia K-l que será. Por tanto, la quinta parle de la longitud final.
Se traza la recta KR, perpendicular a la primera, y sobre ella se toma seis veces la distancia K-l que se ha tomado sólo cinco veces sobre la primera recta. Se completa el rectángulo con las rectas R V y V Z y se tendrá un rectángulo, cuyo largo y ancho estarán en la proporción 6 a 5 que es la proporción que ha de tener siempre un escudo.
Con un compás, desde los puntos M N y O V, se trazarán arcos que se crucen, a una distancia igual a la mencionada quinta parte de la línea K Z o R V. Desde el punto en donde se crucen los arcos, usado como centro, se trazarán los dos arcos que destruyan las puntas inferiores del rectángulo y le den forma de escudo. Sólo falta trazar la punta inferior en el centro del lado R V y ya estará formado el escudo según las reglas de armería.
Esto se refiere, desde luego, a los escudos de forma regular. Los de forma irregular, que también existen y se aceptan, no se someten a estos preceptos, ni permiten guardar tanta precisión geométrica. Pero aun en los tales ha de procurar, en lo posible, que tengan seis dimensiones
Iguales de longitud por cinco de anchura, pues ésta es la capacidad más proporcionada para las particiones del escudo, y la más cómoda para la colocación de las piezas de armería o los blasones.
Puntos del escudo
El escudo tiene nueve puntos principales. Tres de ellos (A, B y C) están situados en la parte alta y son los puntos de más honor. Otro está situado en la línea central, inmediatamente debajo del punto: es el señalado por D en la figura, que es también sitio de dignidad. Otro debajo de éste, también en la línea central, que es el punto E, y es símbolo de patronato. Otro debajo de éste, F, que es punto de pretensión. Y tres, finalmente, en la parte inferior, G, I, H.
Todos estos puntos señalados tienen sus nombres especiales en heráldica:
Punto E: Centro del escudo
Punto C: Cantón siniestro del jefe o de la frente
Punto B: Centro del jefe o de la frente
Punto A: Cantón Diestro del jefe o de la frente
Punto D: Ceja del escudo o punto de honor
Punto F: Punto de pretensión
Punto I: Barba o punta del escudo. |
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A G y C H, son los lados diestro y siniestro del escudo, respectivamente.
La derecha del escudo, como se advertirá después, se halla siempre a la izquierda del que mira y viceversa; o sea que, hablando en términos de América, se personifica el escudo.
Distribución de las figuras Heráldicas en el Escudo
Cualquier lugar de los antes citados que ocupen las piezas o figuras heráldicas, sirve para designar su situación. Así se dice un león en jefe, una espada en el cantón diestro del jefe, etc. Cuando en el escudo no hay más que una pieza, ésta ha de ocupar su centro, y en este caso no hace falta indicar el lugar que ocupa, pues ya se sabe que el centro es su situación natural.
La distribución más acostumbrada de las figuras heráldicas, como se irá viendo luego a medida que se describan los distintos elementos es:
En Jefe como DBE
En Palo, como BAC
En Faja, como FAG
En Punta, como HCI
En Banda, como DAI
En Barra, como EAH
En palo en el flanco diestro, o adiestradas en palo, como D F II; en palo en el flanco siniestro, o siniestradas en palo, como E (í I; dos en jefe y una en punta, como I E C; dos en punta y una en jefe, como H I B. Si hay tres figuras y están en esta última posición, se dicen que están mal ordenadas, porque su posición común es la anterior. Si hay más de tres piezas, cuatro, cinco, seis, siete o más, se dice: Si son cuatro, dispuestas como DEHI, dos y dos; si son cinco, dispuestas como BACFG, en cruz; si están como D A I E H, en aspa o sotuer; si están como DBBEGICHF, se dice que están en orla; si hay una sola figura pequeña en el centro del escudo, aunque esté rodeada de otras mayores, se dice que está en abismo.
Campo del escudo
El campo es el escudo mismo, o sea, la superficie contenida entre las líneas de su contorno. Todo el escudo es campo y la forma del campo es, naturalmente, la forma del escudo.
Forma, del campo o sea del escudo.
Aunque hemos descrito cuál es la forma que podríamos llamar clásica, no hay, en realidad, para el escudo una forma determinada rigurosamente. Desde luego, si se adopta la forma clásica, se han de mantener las proporciones indicadas. Pero se puede adoptar otra forma y, en efecto, muchos escudos existentes tienen otras formas. Al fin y al cabo la forma del escudo se ha dejado influir por las corrientes estilísticas de la época y ha cambiado a medida que han ido cambiando los estilos.
A un entendido, le bastará contemplar un escudo esculpido en piedra, para determinar la época en que se esculpió. Tanta es la relación que suelen guardar con el estilo o formas habituales.
En España, los escudos empezaron a usarse en tiempo de los godos y ya entonces adoptaron formas distintas. Muchos de ellos ya revisten las mismas formas que los escudos actuales, o sea, la forma que se considera clásica, en términos heráldicos.
Ya en tan remotos tiempos, antes del siglo X, se usaron los escudos de forma rectangular por los tres lados superiores y de forma redondeada en el lado inferior. La misma forma, pero con una punta en el centro del lado inferior redondeado, no aparece hasta el siglo XVIII. Y ésta es la forma que ha sido finalmente adoptada y la que se ha seguido usando en España hasta nuestros días.
Parecido a éste es el escudo inglés moderno, aunque tiene más anchura en la parte superior. Los escudos franceses antiguos eran con frecuencia cuadrados o en forma triangular, con el lado superior recto y los dos lados de los costados curvos, reunidos en punta en el centro inferior.
Los alemanes han usado escudos de formas distintas, en general con adornos que los desfiguran y con frecuencia con una escotadura en el lado derecho, que es indicación del sitio por donde se pasaba la lanza cuando el caballero iba con todas sus armas y con lanza y escudo a la vez.
Siempre se han distinguido más o menos los escudos de los varones, de los usados por las mujeres. Los varones han tenido siempre nobleza propia: las mujeres han tomado nobleza de la de sus maridos y la han conservado en sus blasones después de la muerte del marido, cosa que no hacen los hombres con la nobleza de sus mujeres, cuando la tienen.
Las señoras casadas, cuando tienen nobleza propia, se suelen servir del escudo ovalado. Si juntan el escudo con el de sus maridos, o sea, si, usando términos heráldicos, acolan los escudos, ambos son entonces ovalados, el del marido se pone a la derecha y el de la mujer a la izquierda.
La palabra acolar tiene en heráldica varias significaciones: 1. Combinar, juntar, unir. Se usa aplicada a los escudos de armas que se unen más o menos por los costados. Bajo un timbre o corona, en señal de alianza de dos familias. 2. Poner detrás, formando aspa, o alrededor del escudo, ciertas, señales de distinción. Del escudo que lleva estas señales se dice que tiene acoladuras.
También las mujeres usan el escudo de sus maridos acolados a los suyos propios, o de sus familias, en la forma que indica la figura 15. Otras veces ponen las armas propias o de sus familias en el mismo escudo de sus maridos. En este caso se usa el escudo partido en dos longitudinalmente.
Y en la parte derecha se ponen las armas del varón y en la parte izquierda las de la mujer. En heráldica, las damas han de ceder la derecha a los caballeros. Donde no la ceden ya en ningún orden de la vida es en los países, como en Norteamérica, en Los que jamás han existido linajes consagrados por la nobleza de su alcurnia.
Las mujeres solteras o doncellas, en términos heráldicos, cuando tienen nobleza propia, heredada siempre y como mantenida en depósito para transmitirla a sus hijos, usan el escudo de forma romboidea. Algunas veces las viudas, aunque no es frecuente, usan también el escudo de esta misma forma. Pero más frecuentemente usan el mismo escudo ovalado de las mujeres casadas, o el de forma varonil.
No hay forma determinada para los escudos de las Naciones, Provincias y Ciudades. Tal vez es más frecuente que las Naciones usen el escudo de forma ovalada o redonda pero usan también la forma corriente propia de los escudos varoniles. Las Provincias y Ciudades usan con más frecuencia la forma de rombo con la punta de la dimensión mayor colocada hacia abajo, tal como se ha descrito para las doncellas; sin embargo, usan frecuentemente otras formas, como puede verse en los escudos bordados en las banderas y esculpidas en los edificios.
Divisiones del Escudo
Las partes del escudo son: el jefe, el centro y la punta. E1 jefe es todo el tercio superior del escudo. El centro es todo el tercio medio. Y la punta es todo el tercio inferior.
El jefe se divide en tres partes: Cantón diestro del Jefe, centro del jefe y cantón siniestro del jefe.
El centro se divide en tres partes: Flanco diestro del centro, centro (que también se llama corazón o abismo) y el flanco siniestro del centro.
La punta se divide en tres partes: cantón diestro de la punta, y cantón siniestro de la punta.
Ya hemos advertido antes que diestro y siniestro representan los lados correspondientes, respectivamente, a la izquierda y a la derecha del que mira el escudo
Particiones del escudo
Las particiones heráldicas del escudo son de tres órdenes: en partes iguales, en partes desiguales y en cuarteles.
Partido: Dividido en dos partes iguales por una línea perpendicular que pasa por el centro.
Cortado: Dividido en dos partes iguales por una línea horizontal que pasa por el centro.
Tronchado: Dividido por una diagonal que va del ángulo diestro del jefe al ángulo siniestro de la punta.
Tajado: Dividido por una diagonal en sentido contrario a la anterior, o sea, que va del ángulo siniestro del Jefe al ángulo diestro de la punta.
Terciado: Dividido en tres porciones iguales por dos líneas paralelas. El terciado es distinto según la situación de las líneas que lo forman y recibe en cada caso un nombre distinto.
Terciado en palo: Las dos líneas paralelas son perpendiculares a la base del escudo.
Terciado en faja: Las dos líneas son paralelas a la base del escudo.
Terciado en banda: Las dos líneas son diagonales, tiradas desde el ángulo superior directo al ángulo inferior siniestro.
Terciado en barra: Las dos líneas van del ángulo superior siniestro, al ángulo inferior diestro.
Si se combinan las líneas horizontales, perpendiculares y diagonales se forman todas las divisiones que se deseen con ellas, y todas están catalogadas y tienen su nombre propio.
Cuartelado en cruz: La línea horizontal media y la línea perpendicular media combinadas dividen el escudo en cuatro partes prácticamente iguales.
Cuartelado en sotuer o en aspa: El escudo se divide en cuatro partes simétricas por las dos líneas diagonales, la del tronchado y la del tajado.
Jironado: Se forma con las cuatro líneas principales a la vez: las dos diagonales, la horizontal media y la perpendicular media. De este modo se forman ocho jirones. Si no tiene ocho jirones se ha de especificar el número de piezas de que se compone, pues si no se especifica y se dice simplemente «jironado» se da a entender que está dividido en las ocho piezas geométricas. Si tiene más de ocho piezas se anuncian así: Jironado de diez, de doce, de dieciséis piezas.
Cada uno de los cuarteles de un escudo partido, se pueden dividir en otros, según la misma línea de la división principal y así se tiene el escudo contraacuartelado en cruz o contraacuartelado en sotuer, según los casos.
Cuarteles.

Las divisiones o cuarteles de los escudos pueden ser muchas más que cuatro, no sólo parcelando cada cuartel, sino por haber partido el escudo desde un principio en más de cuatro zonas. Resultan así los escudos de 6, 8, 10 y 12 cuarteles. Pueden ser de más, hasta de 32 cuarteles; y en último extremo de 64; pero no es corriente pasar de los 12 y rarísimo el caso de más de 32.
Escudo de seis cuarteles. Se obtiene con una perpendicular central y dos horizontales equidistantes.
Escudo de 8 cuarteles. Se obtiene con tres perpendiculares cortadas por una horizontal.
Escudo de 10 cuarteles. Se obtiene con cuatro perpendiculares, cortadas por una horizontal.
Escudo de 12 cuarteles. Se obtiene con tres perpendiculares cortadas por dos horizontales.
En los cuarteles, o porciones simétricas del campo del escudo, se representan las armas de las distintas familias y linajes de que procede el noble.
El número de cuarteles no obedece a ninguna regla, aunque como hemos dicho ya, es rarísimo encontrar escudos con más de 64. En un escudo con tantas divisiones si pueden poner las armas hasta de los quintos abuelos por línea materna y paterna. En general se recomienda no poner más de tres linajes, pues si no se aceptara el límite, se llegaría en la composición de los escudos a una confusión tremenda, mayormente si se tienen en cuenta que los linajes de nobleza están siempre entroncados y relacionados por las alianzas matrimoniales.
Los cuarteles no son más que una composición bien ordenada de las particiones del escudo, en que se colocan las diversas armas de las casas ilustres que forman la ascendencia de un noble.
Los cuarteles son de varias clases: de armerías, de dominio, de alianzas, de comunidad, de patronato, de concesión, de adopción, de dignidad, de ciudad, de sucesión de sustitución, de pretensión y de familia.
El escudo partido se usa para poner en sus dos únicos cuarteles las armas paternas y maternas o las de marido y mujer; tenido siempre en cuenta que las paternas y las del marido se han de poner en el lado diestro, y las maternas o de la mujer, o sea, las de la casa de donde la mujer salió, en el lado siniestro.
El escudo cortado sirve para lo mismo, y en este caso se ponen en la parte superior las armas del padre o del marido, y en la parte inferior las de la madre o de la mujer. Conviene advertir que es aconsejable poner en cada partición las armas enteras correspondientes; ha existido la costumbre de poner únicamente la mitad de ellas, evitando así la complicación del escudo (y se conocen algunos escudos así formados), pero esta costumbre tía dado siempre lugar a confusión.
El escudo de tres cuarteles puede ser de cuatro formas distintas:
Medio cortado y partido: Es un escudo partido cuya partición diestra está cortada o dividida en dos.
Sirve para tres familias, por ejemplo: abuelo paterno y materno y abuela paterna.
Medio partido y cortado: Es un escudo cortado con la partición superior partida en dos. Sirve también para tres familias.
Partido y medio cortado: Es un escudo partido con la partición siniestra cortada en dos. Se usa cuando se ponen las ramas de las abuelas paterna y materna y del abuelo paterno.
Cortado y medio partido: Es un escudo cortado con la partición superior partida en dos. Sirve también para las armas de un ascendiente masculino y de dos ascendientes femeninos.
En estas particiones se ha de tener en cuenta que en las de la diestra y en las superiores se ponen siempre armas de varones, y en las de la siniestra e inferiores armas de damas. Por tanto, las particiones se harán en una forma u otra según la procedencia de las armas que se han de poner.
El escudo cuartelado en cruz, el cuartel primero o preeminente es el que está a la diestra de la parte superior del escudo; el segundo, el de su siniestra; el tercero, el de la diestra de la parte inferior, y el cuarto el de su siniestra. Así, para colocar dos alianzas en este escudo. Se ponen dobladas las armas del padre, en lo-, cuarteles I." y 4. °, y las de la madre, también dobladas, en los cuarteles 2. ° y 3.a.
Para tres alianzas se pone en el primer cuartel las armas de la casa; en el segundo, la alianza más inmediata; en el tercero, la última alianza, y en el cuarto se duplican las armas que están en el primero.
Para cuatro alianzas se sigue el mismo orden. En el primer cuartel se ponen las armas del dueño de la casa y propietario del escudo; en el segundo se ponen las de la alianza, que son las de la madre; en el tercero, las de la abuela paterna, que representa otra alianza, y en el cuarto, las de la abuela materna, que representa también otra alianza.
Las armas de la familia» o sea, las del padre, se ponen en el primer cuartel, excepto en el caso que un monarca le hubiese dado armas de su escudo real, o se le hubiesen concedido otras por una acción señalada. Entonces son estas armas últimamente concedidas o ganadas las que tienen preferencia y las que se ponen en el primer cuartel, en el sitio de más honor. Pero también se pueden poner en el jefe del escudo, siguiendo las demás el orden indicado.
El escudo cuartelado en cruz es el mejor y más hermoso para cinco alianzas. En este caso se coloca en el centro el escusón o escudete, del que se dice escusón sobre el todo. Este escusón central tiene siempre el tercio del largo y del ancho del escudo principal, y en él se ponen las armas de honor, o sea las del dueño del escudo. Las demás, por orden, en los cuatro cuarteles.
El escusón sobre el todo puede estar cargado con otro escudo más pequeño. En este caso se dice que está sobre el todo del todo. En este caso, en el escudo pequeño se suelen poner las armas de un antiguo apellido.
En otros tiempos, por consecuencia, generalmente de cláusulas testamentarias que imponían la condición de tomar el apellido del testador, había personas que unían el nuevo nombre con el antiguo por medio de la palabra latina olim, que significa antiguamente. Así el nombre se componía de dos apellidos: Fulano de tal, olim de cual. Generalmente se imponían también al heredero las armas del testador, que se ponían en el pequeño escusón o en el escudo sobre el todo del todo.
También en los escudos de seis, de ocho, de diez cuarteles, y en los demás, en número siempre par, se puede poner el escusón y entonces se añade otro cuartel, quedando el de siete convertido en uno de ocho y así sucesivamente, cada uno en otro de un cuartel más. Este cuartel de más sirve para añadir una alianza al escudo.
Aunque no se ha advertido, se entiende que alianza, en términos heráldicos, significa colocación de armas de distintas casas en el cuartelaje de un mismo escudo.
Particiones desiguales del escudo
Son las que dividen el campo del escudo sin reciproca equivalencia. Y aunque pueden ser muchas, la armería española las condiciona en sietes especies. Que son:
Cortinado o mantelado: Se dice del escudo partido por dos líneas que bajan desde la parte central del jefe en donde están reunidas en ángulo, hasta los dos ángulos de la punta, en dirección oblicua, una hacia un lado y la otra hacia el otro.
Calzado: Es la partición inversa de la anterior, también por dos líneas, pero unidas en el centro de la punta y de allí divergentes oblicuamente hacia cada uno de los ángulos del jefe, en forma de cuña. En el escudo mantelado las dos líneas se juntan en la parte central y lo mismo se puede dar el mantelado en el cortinado como en el calzado.
Embrazado: Se denomina así el escudo cuando de los ángulos diestros del jefe y de la punta parten dos líneas que se reúnen en el centro del flanco siniestro.
Contra embrazado: Es el escudo partido por dos líneas en dirección contraria de las anteriores, o sea que parten de los ángulos siniestros del jefe y de la punta, y se unen en el punto medio del lado diestro.
Encajado o enanchado: Sé llama así el escudo que tiene en su campo más de una figura en forma de cuña, en general dos, pero con frecuencia más. Es evidente que hay distintas formas de encajado, según la posición de las cuñas que lo forman. Puede ser encajado en palo en faja en banda, en barra o en jefe.
Encajado en Palo: las cuñas siguen la dirección perpendicular media, o sea que en realidad es un escudo partido por una línea quebrada.
Encajado en faja: Las cuñas siguen una línea media horizontal. Es un escudo cortado por una línea quebrada.
Encajado en banda: Es un escudo tronchado por una línea quebrada que forma cuñas que van desde el cantón diestro del Jefe hasta el cantón siniestro de la punta.
Encajado en barra: Es un escudo tajado por una línea quebrada que forma cunas situadas en dirección contraria de las anteriores, o sea que van desde el cantón siniestro del jefe al cantón diestro de la punta.
Encajado en jefe: Es un escudo con una partición hecha por una línea quebrada en la parte superior, de modo que forma varias cunas en ella.
Endentado o enclavado: Se llama así el escudo que, en cualquiera de las divisiones anteriormente dichas, tiene en su centro una pequeña división cuadrangular a manera de diente- Si estas divisiones son más de una, se ha de indicar su número.
Adiestrado: Se dice del escudo que tiene el flanco diestro partido, a un quinto de su anchura, por distinto esmalte.
Siniestrado: Se dice del escudo cuando es el flanco siniestro el que está partido, a un quinto de la anchura del escudo, por un esmalte distinto de los demás. Así, el escudo de la figura 45 trae de plata siniestrado de gules.
Los esmaltes o colores del escudo.
Son esmaltes del escudo los distintos colores que hay en ellos, incluyendo los metales, o sea la plata y el oro.
En realidad la heráldica sólo admite cuatro colores y dos metales.
Los cuatro colores son:
Rojo, que en heráldica se llama gules.
Azul, que se llama azur.
Verde, que se llama sinople.
Negro, que se llama sable.
Existe también el color llamado púrpura o morado. Pero no es un verdadero color heráldico, aunque se usa, sobre todo, en algunos países.
Los colores heráldicos se llaman esmaltes, sin duda debido a que en un principio se pintaban con esmaltes, o sea con pintura de un tipo más o menos duradero. La palabra esmalte tiene y ha tenido siempre distintas acepciones, según las distintas artesanías y técnicas que la han usado. Actualmente la palabra esmalte, prescindiendo de su significado heráldico, se aplica a un barniz vítreo que por medio de la fusión se adhiere a la porcelana, loza, metales y otras substancias. Pero también se llama esmalte a los colores sólidos en los que persiste la brillantez después de su aplicación.
En la terminología heráldica la palabra esmalte comprende los colores, los metales y los forros.
¿Cual es él origen de los colores en heráldica?
Difícil es averiguarlo Es natural que de muy antiguo se distinguieran los emblemas por sus colores distintos.
Y también es natural que desde el momento en que los nobles adoptaron emblemas con sus armas o blasones, usaran en ellos los colores. Aunque no se ha sabido jamás por qué razón sólo se admiten determinados colores en heráldica y se desprecian los demás. Pero es así desde tiempos inmemoriales.
Aparte los cuatro colores mencionados y los dos metales, oro y plata, que mencionaremos después, sólo existe el púrpura, que participa a la vez de la condición de color y de metal. Sólo en Inglaterra, y por una razón que tampoco se conoce, se admiten el leonado, el anaranjado y el sanguíneo entre los colores heráldicos. En los demás países, no.
A estos colores heráldicos se les dio nombres distintos de los que tenían en la lengua vulgar para enaltecerlos y revestirlos de más importancia, desde el momento que se convertían en signos adoptados por la nobleza y así se distinguieron de los mismos colores cuyos nombres eran habitualmente usados.
Gules. Igual a rojo, es sinónimo de goles, aunque la primera voz es la más usada. La etimología de esta palabra es incierta. Parece que deriva de gula, paladar, por ser el paladar rojo. También se han señalado las siguientes etimologías: Una contracción del latín conchylium, que significa púrpura; del persa gul, que significa rosa, y del latín guae, que es el nombre que se daba a un adorno de pieles teñidas de rojo.
Azur. Es palabra que en otros sentidos se ha usado como sinónima de azul, principalmente en poesía. Ejemplo: el cielo azur. En latín de la Edad Media, azul era lazur, lazurius, lazulum. También se hace derivar esta palabra del árabe azul, que significa azul, o del persa lazurad, que significa azul celeste. Con el azur sólo se tomó una de las dos formas de la palabra azul, ya introducida y con raíz en otros idiomas, pues el italiano usa el termino azzurro.
Sable. Igual a negro, procede de la palabra del bajo latín sabelum, que es de origen eslavo y de la que derivan también el sobol polaco y el zobel alemán,
Sinople. Igual a verde, es sinónimo de sinoble y parece tomado de una palabra latina, sinopsis, que significaba color rojo, de una materia tintórea que se recibía de la ciudad asiática de Sinopsis. Cómo se tomó esta palabra para significar en heráldica otro color, el verde, es cosa que no se tiene averiguada.
Además de los esmaltes mencionados, existe el color de carne, llamado carnación, que se usa para representar algunas partes del cuerpo humano- Y también se usan, como excepción o casos especiales, los colores naturales de algunos animales, plantas, frutos, cuando éstos se figuran en el escudo. Y también el color de la sombra, como la sombra del sol, cuando ésta aparece.
En los escudos pintados los colores se expresaban muy bien y sin dificultad. Y como los escudos se pintaban siempre en colores, no hubo al principio necesidad de expresarlos de otro modo. Pero cuando se trató de representar los escudos en los libros y dibujos, sólo en blanco y negro, no hubo más remedio que hallar una forma de expresar los distintos colores por medio de la diferencia de los trazos.
El sistema que se usa en heráldica fue ideado por el jesuita italiano Padre Silvestre Petra Santa en su obra Tesserae Gentilitiae ex legibus Fecialium descriptae, editada en Roma en 1638. El sistema de este jesuita fue aceptado en seguida y representó una solución muy buena, tanto para la heráldica como para las artes gráficas.
El rojo o gules se representan por líneas paralelas muy juntas puestas en palo, o sea por un rayado que va perpendicularmente desde el jefe del escudo hasta la base
El azul o azur se representa por líneas paralelas en faja, o sea por un rayado horizontal que va de un flanco al otro del escudo.
El verde o sinople se representa por líneas paralelas en banda, o sea por un rayado que va en diagonal de la parte diestra alta del escudo a la parte siniestra baja.
El sable o negro, se representa por un cruzado de líneas paralelas en las dos direcciones perpendicular y horizontal, o sea por líneas en palo y en faja.
El púrpura o violado se representa por líneas paralelas en diagonal, en sentido contrario de las que representan el sinople. O sea por un rayado que va en diagonal desde la parte siniestra alta del escudo hasta la parte diestra baja
Los colores usados solamente en la heráldica inglesa tienen también su representación gráfica. El anaranjado se representa por líneas diagonales que van del cantón siniestro del jefe al cantón diestro de la punta, cruzadas por líneas horizontales. Y el sanguíneo se representa por líneas que se cruzan diagonalmente, unas del cantón siniestro del jefe al diestro de la punta, y otras del cantón diestro del jefe al siniestro de la punta.
Significados de los colores.
La heráldica es la ciencia de los símbolos por excelencia. Hay en ella, como en todo lo que se expresa por medio de símbolos, una propensión a buscar relaciones entre los colores del blasón y los elementos de la naturaleza y los signos del Zodiaco, y también con las piedras preciosas, cuya influencia en todo lo noble se ha reconocido siempre por ser ellas lo más noble que existe en mineralogía, con los meses del año y con otros fenómenos de parecida naturaleza.
Toda esta búsqueda de relaciones simbólicas que dio tema a la heráldica es consecuencia de los conocimientos de la época, con reminiscencias de Alquimia, de Astrología y de viejos sistemas filosóficos, ya caducados. Toda la confusa ideología de aquellos tiempos fue recogida por la llamada ciencia heroica y así se ha conservado hasta nuestros tiempos.
El color gules. Es el símbolo de una piedra preciosa, el rubí; de un dios representado por uno de los planetas. Marte; de dos constelaciones zodiacales, Aries y Escorpión; de un elemento, el fuego; de un día de la semana, el martes; de dos meses del año, marzo y octubre; de un metal, el cobre; de dos vegetales, un árbol y una flor. El cedro y el clavel, y de una ave, el pelícano.
El color rojo recibe diferentes nombres según las armerías. En las armerías de los príncipes se llama Marte; en la de los títulos, rubí, y en las armerías corrientes de la nobleza, gules.
Los gules es símbolo de valor, atrevimiento e intrepidez.
Los que tienen en sus armas este color están obligados a socorrer a los injustamente oprimidos. Es un color que denota fortaleza, victoria, osadía, alteza, ardid. Es el color de los guerreros, de los aventureros y de los que confían en la fuerza de su brazo para salir triunfantes de cualquier empresa.
El color azur. Es el símbolo de una piedra preciosa, el zafiro; de un planeta. Venus; de dos constelaciones zodiacales, Tauro y Libra; de un elemento, el aire; de un metal, el hierro o el acero; de un día de la semana, el viernes; de dos meses del año, abril y septiembre; de un árbol, el álamo; de una flor, la violeta, y de dos animales, el pavo real y el camaleón.
El azur, en las armerías reales se llama Júpiter; en las de los títulos, zafiro, y en los demás casos, simplemente azur.
El azur es símbolo de la justicia, celo, verdad, lealtad, caridad, hermosura. Y también de realeza, majestad, serenidad.
Los que traen azur en sus armas están obligados a socorrer a los fieles servidores de los príncipes, que pasan desventuras, por no tener quien les remunere los servicios.
El color sable. Es el símbolo de una piedra preciosa, el diamante; de un planeta. Saturno; de dos constelaciones, Tauro y Virgo; de un planeta, la Tierra; de un día de la semana, el sábado; de un mes del año, diciembre; de dos metales, plomo y hierro; de dos árboles, el divo y el pino, y de un animal, el águila.
El sable, en los escudos de los príncipes se llama Saturno; en las armas de los títulos se llama diamantes, y en los demás casos sigue con el nombre corriente, sable.
El sable denota prudencia, tristeza, rigor, honestidad. Es símbolo de ciencia y de aflicción.
Los que traen sable en sus blasones están obligados a socorrer a las viudas, a los huérfanos, a los eclesiásticos y a las gentes de letras que viven oprimidos.
El color sinople. Es símbolo de una piedra preciosa, la esmeralda; de un planeta. Mercurio (y también de la Tierra); de un día de la semana, el miércoles; de un mes del año, mayo; de un metal, el azogue o mercurio; de un árbol, el laurel; de una planta, la siempreviva, y de un animal, el papagayo.
Este color, en las armerías de los soberanos, se llama Venus; en las de los títulos, esmeralda, y en las demás sinoples, que es el nombre corriente.
El sinople significa esperanza, abundancia, libertad, fe, amistad, servicio, respeto.
El color púrpura. — Es símbolo de una piedra preciosa, la amatista; de un planeta, Júpiter; de un elemento, el aire; dé un día de la semana, el jueves; de dos meses del uno, febrero y noviembre; de un metal, el estaño; de dos constelaciones zodiacales, Sagitario y Piscis: de un árbol, la sabina; de una flor, el lirio, y de dos animales, el león y la ballena.
Este color significa dignidad, poder, soberanía, grandeza, sabiduría.
Los que usan este color en sus blasones están obligados a proteger a los eclesiásticos y religiosos.
Los metales.
Los metales en heráldica son dos: el oro y la plata. En su representación gráfica, el oro se expresa por un punteado esparcido por todo el espacio de este metal. Y la plata por un campo limpio, sin trazo de ninguna clase
El oro: Es símbolo de una piedra preciosa, el topacio y sí se ha de figurar en color se hace en amarillo; de un astro.
El sol; de uno de los signos del zodíaco, Leo; de uno de los elementos, el fuego; de un día de la semana, el domingo; de uno de los meses del año, julio; de un árbol, el ciprés; de una flor, el girasol, y de tres animales, el gallo, el león y el delfín.
El oro, en las armerías de los reyes, se llama sol; en las de los nobles con títulos, topacio, y en las armerías corrientes se llama simplemente oro.
El oro es símbolo de nobleza, magnanimidad, riqueza, poder, luz, constancia, sabiduría, fuerza, fe, pureza.
Los que llevan este metal en sus escudos están obligados a socorrer a los pobres y a defender a sus príncipes peleando por ellos hasta derramar la última gota de sangre.
La plata: Es símbolo de la perla; de un astro la luna; de un signo del zodiaco. Cáncer; de uno de los elementos, el agua; de uno de los días de la semana, el lunes; de dos meses del año, enero y febrero; de un árbol, la palmera; de una flor, la azucena; de dos animales, la paloma y el armiño.
Este metal, en las armerías de los soberanos, se llama luna; en las de los títulos, perla, y en las demás se llama simplemente plata.
La plata significa pureza, integridad, obediencia, firmeza, vigilancia, elocuencia, vencimiento, inocencia, blancura, virginidad.
Los que traen plata, en sus armas están obligados a defender a las doncellas y a amparar a los huérfanos.
Los Forros
Los llamados forros de los escudos son adornos que llevan derivados de las pieles de los animales. De ahí la palabra forro que deriva de la voz francesa fourrure que significa piel de animal usada como abrigo por el hombre.
Los forros, en los escudos, son emblemas o figuras que tienen también sus significados propios y que se representan siempre, inalterablemente, de las mismas formas.
Hay dos clases de forros: los Armiños y los Veros.
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Los Armiños.
Los armiños son en la naturaleza unos anualitos, parecidos a las comadrejas, que en latín se llaman Armillini Mures o Mus Pontícus, de unos veinticinco centímetros de largo, sin contar la cola que ella sola tiene unos ocho centímetros; la piel de estos animales es suave y delicada, extremadamente apreciada en peletería, de color pardo en verano y blanquísima en invierno, con excepción de la punta de la cola negra.
Las pieles de armiño han sido siempre pieles de mucho lujo y de mucho precio, y en las piezas que con ellas se confeccionaban se dejaban las colas en los bordes. Los mantos reales son de armiño y están sembrados de las colas negras de estos animales. De ahí que el armiño se relacione con la dignidad real.
En heráldica el armiño se ha convertido en una figura convencional, a manera de mota negra y larga sobre campo de plata, que quiere representar la punta de la cola de este animal. Se pone siempre sobre campo de plata y en orden de simetría, alternando los de una línea con los de las dos inmediatas.
Esas figuritas que representan los armiños son llamadas por algunos mosquitas negras o triángulos y su forma es absolutamente convencional. El armiño es una de las figuras en la que el que dibuja el escudo puede permitirse una cierta libertad.
Hay una leyenda referida al armiño según la cual este animalito es de tanta pulcritud que prefiere dejarse coger antes de pasar por un sitio donde pudiera mancharse su piel de color blanco puro. Por esta razón — aunque bastaría para ello la albura del color – el armiño es en heráldica signo de pureza. También se le ha atribuido otro significado: los largos viajes por mar y por tierra.
Parece que la princesa Hermione, de Bretaña, lo adoptó en su escudo como signo de pureza. Y los bretones lo adoptaron después en sus escudos como símbolos de su vocación viajera a través del mundo. Gran parte de las armerías de la nobleza bretona traen armiños, y los tiene también el escudo del antiguo ducado de Bretaña.
El número de manchitas negras que lleva un escudo es indeterminado. Depende del tamaño del escudo. Los armiños superiores e inferiores suelen ponerse partidos horizontalmente por su mitad, y los laterales partidos verticalmente.
Si el escudo lleva menos de siete manchas negras se dice mosqueado de tantas piezas.
Se dice contra armiño cuando los esmaltes están invertidos. O sea, cuando el campo es de sable y las colas o mosquillas de plata. El orden y colocación de las motitas blancas sigue, en este caso, las mismas reglas que los de las motitas negras en el caso anterior.
Los Veros.
Los veros son figuras a modo de escuditos o de campanitas—en realidad, figuras geométricas arbitrarias siempre de plata y azur, colocados en varias filas, y de tal modo que la base o parte más ancha de cada campanita o figura de metal, esté siempre junto a la base o parte más ancha de cada campanita de color.
¿Cuál es el origen de los veros? Los autores lo discuten y algunos toman estos escudetes por copas de vidrio o sombrerillos. Pero si se atiende a lo que parece ser su origen, representan trozos de piel. Antiguamente los grandes señores y caballeros tenían la costumbre de poner en sus vestidos algunos de estos forros de pieles, formados por piezas, más o menos en la forma que ha conservado la heráldica, y que eran unas de color blanco y otras de color azul. A este conjunto de pieles cosidas le llamó forro vair, palabra que se tomó de la frase variis coloribus, del latín de la Edad Media.
Los veros se tienen en heráldica como señales de dignidad. También hay quien los señala como distintivo de la orden de caballería que instituyó Carlos Martel en la memoria de la victoria sobre Adberramán en Poitiers. De la palabra francesa vair se formo la española vero. La palabra francesa esta relacionada con hecho histórico más o menos legendario. Un noble francés, el señor de Coucy, estaba combatiendo en Hungría contra los Turcos, y se dio cuenta, en medio de la batalla, de que sus huestes de dispersaban y sus banderas estaban a ala fuga.Se le ocurrió entonces arrancar el vero de su capa y enarbolarlo como bandera en la punta de su lanza. Así atrajo a sus hombres a la batalla y consiguió la victoria. Desde entonces en los blasones de Coucy aparece el fascé de vair et de gueules.
Los veros se colocaban generalmente en los escudos en cuatro hileras de cuatro o de seis, o en seis hileras de cuatro o de seis, en esos casos cuando se blasona se dice simplemente veros. Si hay más filas o más veros en cada fila, se les llama Veros menudos, y si hay menos se les llama veros grandes, pero este último caso es poco frecuente.
En los contraveros. Las bases o partes anchas se unen con las anchas de la parte inferior.
En los veros en punta. las puntas de los escudetes de una línea están opuestas a las bases de los escudetes de la línea superior. En este caso, por exigencias de la estructura, no aparecen figuras cortadas en los lados del escudo. En el caso de los veros corrientes, si pues al estar alternadas las figuras, hay tres en una línea y cuatro en la otra, pero de estos cuatro sólo se ven dos enteras y dos partidas por la mitad, las de los extremos.
Los veros en ondas. son en forma ondulada y suelen ser de menor tamaño, de modo que caben más figuras en un escudo. Es éste un vero muy usado en las armerías del principado de Cataluña.
No siempre los veros son de plata y azur, sino de otros colores y de oro. Y en este caso en vez de veros, se dicen verados. . Si los contraveros son de metales o colores que no sean únicamente plata y azur, se llaman contraverados. Sí los veros en punta, en vez de ser de plata y azur como es de rigor, fuesen de otros metales y colores, como de oro y gules, se les llamará verados en punta. Y, finalmente, los verados en ondas son los veros en ondas de cualquier color o metal que no sean únicamente plata y azur.
Figuras heráldicas
El escudo se carga y adorna interiormente con piezas y figuras. Cualesquiera dibujos, signos o figuras que se pongan en el campo de un escudo son piezas heráldicas.
El número de estas piezas es ilimitado, ya que son emblemas de las cualidades del poseedor del escudo, de las de su solar, de sus ascendientes, de los diferentes sucesos de familia, de las mil orientaciones y episodios que, al influir en su vida, determinaron la realización de actos singulares y honoríficos. Esta diversidad trae forzosamente aparejada la necesaria clasificación para su debida enumeración y estudio.
Cuatro son los grupos de figuras que se admiten en heráldica
1. Figuras propias o propiamente heráldicas.
2. Figuras naturales
3. Figuras artificiales
4. Figuras quiméricas.
Figuras propias o heráldicas.
Son éstas las que están formadas por diferentes signos de convención, y se llaman así, no sólo por ser las más en uso en armería y las más esenciales del blasón, sino también porque representan las mismas armas que los caballeros traían para su uso y defensa, y simbolizan las heridas que recibían en las batallas.
Las figuras propias pueden ser de cuatro clases:
1. Particiones del escudo
2. Piezas honorables
3. Piezas honorables disminuidas
4. Seantes o seances particiones o piezas de segundo orden.
1-particiones del escudo, Ya las hemos explicado anteriormente. Pero las mencionamos aquí en las figuras del escudo, porque ellas mismas pueden constituir las armas de una familia. Así, un linaje puede traer, por ejemplo, partido de oro y de gules, o bien giromado de plata y sinople. Y estas particiones pueden ser todas las armas de la casa.
2-Piezas Honorables o de primer orden. Según definición del marqués de Aviles en su obra Ciencia Heroyca (Madrid, 1780), las piezas honorables son aquellas figuras simples que, no dependiendo de otras, tienen primer lugar y se ven solas muchas veces en las armerías. Estas piezas se daban a los nobles y caballeros que prestaban algún señalado servicio, o que recibían alguna herida peleando por su señor en el campo de batalla.
Si el herido era ya caballero, cambiaba entonces sus armas, o añadía a las antiguas algunas figuras de éstas principales.

El número de piezas honorables de que se sirve el blasón no es cosa que se pueda fijar con facilidad, puesto que hasta los más ilustres tratadistas de heráldica andan en completo desacuerdo sobre ello. García Carrafa, en Ciencia y Heráldica del Blasón, divide las piezas honorables en:
1. Piezas honorables de primer orden.
2. Piezas honorables disminuidas.
3. Piezas honorables de segundo orden.
Las piezas honorables de primer orden son las primeras que empezaron a usarse en armería. Se hallan en los escudos de las familias más ilustres y más antiguas.
Los heraldos, al componer los primeros escudos, pudieron disponer de las figuras geométricas más simples y elementales, pues nadie las había usado aún y así el blasón de los primeros apellidos que lo tuvieron se distingue por su geométrica simplicidad.
También existió desde un principio una relación entre las figuras y las heridas recibidas en el campo de batalla y hasta fueron unas u otras las figuras, según el sitio en donde se habían recibido las heridas. Así, un jefe era señal de una herida en la cabeza; una cabria, señal de una herida en las piernas; una cruz o una bordura eran señales de haber tenido la espada o la cota de malla teñidas en sangre de los enemigos.
La leyenda atribuye la concesión del escudo de Cataluña a un hecho que se funda en esta relación de las figuras con las heridas recibidas en el campo de batalla. Bernardo de Boades recoge esta hermosa leyenda de fines del siglo XIV, en su Libre deil feytg d'Armes de Cataluña, escrito en 1420. Dice la leyenda que los normandos habían invadido los estados de Carlos el Calvo, rey de Francia, y que el primer Conde soberano de Barcelona Guifre o Wilfredo el Velloso, acudió en ayuda del rey vecino, con sus nobles varones. Tanta fue la valentía del conde catalán y de sus huestes que ellos decidieron una batalla a favor del rey; pero "Wilfredo fue herido en el combate. Carlos el Calvo visitó al herido en su tienda y allí mismo le quiso conceder nuevas armas que perpetuasen su hazaña. Y para ello, mojó cuatro dedos en la sangre que manaba de la herida y los pasó por el escudo de éste que era dorado, sin figura alguna, desde la parte superior a la inferior. Y así dejó señaladas en el escudo cuatro rayas de sangre,-o sea, los cuatro palos de gules sobre el campo de oro, que fueron desde entonces las armas reales de la casa de Barcelona, extendidas después a todo el principado de Cataluña. Estos cuatro palos pasan al dominio popular con el nombre impropio de las cuatro barras. Pero como se verá luego, en la descripción de las piezas honorables, no son barras sino palos.
Enumeración de las piezas honorables principales.
El Jefe

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Esta palabra jefe se entiende en heráldica de dos maneras. Una como la parte más alta del escudo. Otra como figura del blasón que toca a este lugar. En este último sentido el jefe es la pieza honorable de primer orden que se coloca horizontalmente en la parte superior del escudo.
El jefe ha de ser siempre de diferente esmalte del campo, de manera que si éste es de metal, el jefe es de color y viceversa.
Se dan, sin embargo, escudos en los que no se observa esta regla, y en estos casos se dice jefe cosido, y así se evita, salvando la contra regla, que las armas se consideren falsas.
- Se dice jefe palo, cuando unido al jefe sin separación de línea, baja un palo de su ordinaria anchura hasta la punta del escudo, formando una T, todo de un mismo metal o de un mismo color.
- Se dice jefe chevrón o jefe cabria, cuando se unen estas dos piezas sin línea ninguna entre ellas y forman una misma, del mismo color o metal.
- Jefe barra cuando se unen en una sola figura el jefe y la barra, también sin línea que las separe y todo del mismo color o metal.
- Jefe sostenido es el jefe cuya tercera parte inferior es de distinto esmalte que el resto de la pieza y que el campo del escudo.
- Jefe sur montado es el jefe cuya tercera parte superior es de distinto esmalte que el resto de la pieza y que el campo del escudo, es decir, lo contrario del anterior.
- Jefe estrecho es el que tiene sólo los dos tercios de su ancho ordinario.
- Jefe adjurado es el que aparece con aberturas, bien redondas o cuadradas, que tocan el extremo del escudo.
- Jefe bajado es el que está situado por debajo de su situación regular y normal en la parte alta del escudo.
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El Palo
Es una pieza colocada perpendicularmente en medio del escudo, comprendiendo una tercera parte del mismo.
Con esta pieza se representa un palo de la estacada que cerraba el campamento o la lanza de los caballeros. También simboliza los pedazos de los palenques o rastrillos.
No siempre hay un solo palo en el escudo. A veces se ven hasta nueve, y como el palo es el tercio del escudo, es necesario en este caso estrecharlos a proporción de modo que sean iguales los palos a los espacios o intervalos entre ellos, que quedan en el campo.
Escudo palado se dice del escudo en el que el número de palos de colores es igual al de los espacios o intervalos que forma el campo de metal. Como las piezas, en el escudo palado, pueden estar en números distintos, se dice escudo palado de cuatro o de ocho piezas, que son los más frecuentes o de las que sean. Sólo cuando las piezas están en número de seis no hace falta especificar el número y basta con decir palado.
Escudo vergeteado es el escudo palado con diez piezas o palos, por lo menos.
Escudo contrapalado si el escudo es cortado y los medios palos del jefe, de metal o de color, se ven opuestos a los de color o de metal de la punta, se dice contrapalado de tantas piezas, citando su número.
La Faja
Es la figura formada por dos líneas horizontales, colocadas en medio del escudo, de modo que ocupe una tercera parte del mismo.
La faja significa la coraza del caballero, la pretina y el ceñidor con que la sujetaban a la cintura. También significa heridas recibidas en el cuerpo, o haber teñido en sangre de los enemigos la coraza o el ceñidor.
La casa de Austria, desde Leopoldo II, duque de Austria, trae de gules y la faja de plata, porque este príncipe se distinguió brillantemente en la batalla de Ptolemaida, en el año 1191, contra los infieles, y en ella peleó mejor que ningún otro de los caballeros cristianos, y sacó teñida en sangre su cota de armas, que era de tela de plata.
Ahora, a través de tantos años nos imaginamos el empeño de los caballeros de hace ocho o nueve siglos, en la época en que empezó a darse importancia a los blasones, de los caballeros que guerreaban, esforzándose en conseguir durante la batalla uno de esos trofeos de sangre que eran premiados con una figura o pieza en el escudo, y que en nada se distinguía de las infinitas heridas que no se han recibido en las guerras y que no se han convertido en blasón alguno sobre ningún escudo de nobleza.
No siempre hay una sola faja en el escudo. Cuando están en número de seis, el escudo se dice fajado. Y cuando son menos o más, se dice fajado de cuatro piezas o de siete piezas, o de las que tenga.
Escudo contrafajado. — Se dice del escudo que está partido por una línea que muda el esmalte de las fajas, de modo que el color se opone al metal y el metal se opone al color. Faja alzada es la que está más alta de su situación ordinaria.
Paja bajada es la que está más baja de su situación ordinaria, que es el centro geométrico del escudo.
La Cruz
Es una figura en forma de cruz que resulta de un palo y una faja cruzados, pero sin solución de continuidad entre ellos. Cuando la cruz es la única pieza del escudo, tiene las medidas correspondientes al palo y a la faja, o sea, la tercera parte, en cada dimensión, de las del escudo. Pero si hay otras piezas o figuras, se estrecha un poco y así queda más campo libre para esas otras figuras.
La pieza honorable que se compone así como hemos descrito del palo y la faja, se llama cruz plana, o simplemente cruz.
Los duques de Saboya traen en su escudo la cruz blanca en recuerdo de haber socorrido a Rodas contra los turcos que la tenían sitiada. Y muchas familias de la nobleza europea traen la cruz en sus escudos en recuerdo de haber tomado parte en las Cruzadas.
En los escudos aparecen cruces de muy distintas formas. Estimando que una descripción de todas ellas seria de excesiva minuciosidad para este manual, es preferible dar una imagen gráfica de todas ellas.
La Banda
Es una pieza honorable que atraviesa el escudo en diagonal, desde el cantón diestro del jefe hasta el cantón siniestro de la punta, y que tiene, como las piezas anteriores, una tercera parte del escudo.
Simboliza el tahalí del caballero y la banda de la gente de guerra que la traía por divisa atravesada del hombro derecho al costado izquierdo, por lo que se marca en esta situación en el escudo. Como la cruz, es también; recuerdo de las Cruzadas.
La Barra
Es una figura honorable que no se diferencia de la banda sino en que sigue una dirección contraria y atraviesa el escudo desde el cantón siniestro del jefe hasta el cantón diestro de la punta.
Se llama también contrabanda, debido a su posición, y representa como la anterior el tahalí y la banda de la gente guerrera.
Esta figura sirve, generalmente, como distintivo de los hijos naturales. Por haber sido, pues, adoptada como señal de bastardía, ha dado lugar a la expresión nacido del lado izquierdo que se aplicó a los hijos ilegítimos.
El Sotuer o sautor
Se llama también aspa, cruz de San Andrés y cruz de Borgoña. Está formada esta pieza por una banda y una barra, cruzada en medio del campo del escudo, y sin solución de continuidad entre ellas.
Esta figura significa el estandarte o guión del caballero. En España, el uso de aspas en las armas de diversas familias procede de la batalla de Baeza, ganada a los moros el día de San Andrés, el año 1227. Es un recuerdo de la forma de la cruz en la que obtuvo el martirio el apóstol San Andrés, cuya fiesta se celebra el mismo día de la mencionada batalla. En Francia, el sotuer recuerda las parcialidades entre las casas de Orleáns y de Borgoña. Los partidarios de la casa de Orleáns traían una banda blanca y los de la casa de Borgoña, aspas.
La palabra sotuer procede del francés sautoir y ésta de sauter, saltar. Es dudosa la razón por la que esta palabra se aplicó a la heráldica y se usó como nombre de una de las piezas honorables del escudo.
La Cabría
En francés se llama chevron y tiene la forma de un medio sotuer, con el vértice dirigido hacia la parte alta del escudo y más elevado de lo que le correspondería si la figura fuese simplemente, como se ha dicho, un medio sotuer. La anchura puede ser la tercera o la cuarta parte del campo.
Con esta pieza honorable se significan las botas y espuelas de los caballeros, y se concedía en recompensa de las heridas recibidas en las piernas. También, en otro orden de ideas, significa firmeza, pues su forma se asemeja a la de los caballetes que sostienen las cubiertas de los edificios.
Con frecuencia se ven escudos llenos de chevrones de metal y de color, en número par e impar, y entonces el escudo se dice chevronado. En este caso, evidentemente, los chevrones están situados unos encuna de otros.
- Contrachevronado cuando está partido y el metal de los chevrones de un lado se corresponde con el color de los del otro.
- Chevrón brisado es el que tiene la punta disjunta, o sea, que en vez de una punta hay dos, una en cada rama del chevrón, que quedan así separadas en forma de V, debido a la escotadura que hay en la parte superior.
- Chevrón fallido o rompió es el que tiene separada alguna parte de sus flancos, de modo que entre los dos trozos separados pasa el campo.
- Chevrón bajado, es el que está más bajo de la posición ordinaria.
- Chevrones apuntados, se dice cuando hay dos, uno que parte del jefe y otro que parte de la punta y los dos tienen las puntas tocándose en el corazón o centro del escudo.
- Chevrón echado, es el que tiene la punta dirigida hacia el lado diestro del escudo y los pies uno en el cantón siniestro de la efe y el otro en el cantón siniestro de la punta.
- Chevrón echado contornado, es el que está también con la punta hacia un lado, pero en sentido opuesto del anterior, o sea, hacia el lado siniestro y los dos pies en el lado diestro.
La Bordura. Es una pieza que rodea interiormente todo el contorno del escudo. Se llama así, por formar como un borde. Su ancho es la mitad que el de la banda y ocupa, por tanto, una sexta parte del escudo.
La bordura representa la cota de armas de los caballeros y se concedía a los que la sacaban del combate teñido en sangre del enemigo. Es una pieza muy frecuente en las armerías españolas, de los antiguos reinos, debidas a hechos de armas contra los moros-
La Orla. Es una pieza honorable que tiene la misma forma de la bordura, pero sólo la mitad de su anchura. Está separada del borde del escudo en una distancia igual a lo que tiene de ancho.
Algunos la confunden con la bordura. Otros la incluyen en el grupo de las piezas honorables disminuidas.
Pero se ha de considerar como pieza de primer orden y como tal la definimos aquí.
La Perla Es una pieza honorable que se compone de un medio palo que sale de la parle central de la punta y de una media barra y una media banda que salen de sus puntos respectivos y se juntan en el centro del escudo con el medio palo y forman así como una ¨Y¨.
El significado de esta pieza es incierto; algunos creen que representa la Santísima Trinidad; otros opinan que representa las tres virtudes teologales. Y no falta quien le hará representar las tres grandes devociones que ha de tener el caballero: su Dios, su rey y su dama. También Sr. llama palio. Se concedía a los caballeros en premio de la carrera a caballo.
La Campaña. Es una pieza que ocupa la tercera parte inferior del escudo.
Es de muy raro empleo y por lo mismo algunos autores no la consideran pieza honorable de primer orden.
Algunos la llaman barba, y en otras terminologías de heráldica aparece con más frecuencia la voz barba, que su sinónimo campaña.
El Girón. Es una pieza triangular formada por dos líneas, una de las cuales se tira diagonalmente de uno de los ángulos del escudo a su centro, y la otra va horizontalmente desde el mismo lado donde nace la anterior hasta encontrarse con ella, en el centro del escudo.
Si el campo del escudo está cubierto por ocho piezas, se llama jironado, como hemos definido ya. Si hay más o menos jirones en el escudo, se ha de especificar su número.
Siempre que la primera pieza que sale del cantón diestro del escudo es de metal, la que le sigue tiene que ser de color, y así se van alternando hasta dar la vuelta a todo el campo del escudo.
La palabra girón se escribe a veces con g, como lo hemos hecho aquí, y otras veces se escribe con j. Ambas formas son admitidas. Esta pieza de forma triangular representa como un pedazo de tela cortada y aplicada al escudo.
El escudo se llama gironado en sotuer, cuando tiene cuatro girones con las bases en los cuatro costados, en situación media, y las puntas unidas en el centro del escudo. Así, en conjunto la pieza forma como una cruz con los lados de los brazos oblicuos.
La Pila. Es una pieza que consiste en un triángulo agudo, cuya base está en el jefe del escudo, del que toma los dos tercios de su anchura, y con el vértice en la punta, pero sin tocar en ella
El Trechor. Es una especie de orla estrecha o filete, que se pone, como la orla, siguiendo todo el contorno del escudo, pero separado del borde. El ancho del trechor es la mitad de la orla y, por tanto, igual a la cuarta parte de la bordura y a la vigésimo cuarta del escudo, Esta pieza puede ser simple o doble, algunas veces floronada, otras contra floronada, y las hay también que son flordelisadas. Es floronada, cuando tiene florones en ella, todos del mismo color o metal, y es contra floronada, cuando los florones son contrapuestos en color o metal.
El Franco cuartel o Cantón de Honor. Esta pieza es el primer cuartel del escudo o sea, el cantón diestro del jefe, un poco menor que el verdadero cuartel del cuartelaje, para diferenciarlo de éste, que es siempre la cuarta parte del escudo.
Sirve para colocar algunas figuras diferentes de las que hay en el escudo. El franco cuartel tiene que ser de distinto esmalte que el resto del escudo.
El Cantón. Es semejante al cuartel, pero no tiene proporción fija. Unas veces es el cuartel entero, o sea, la cuarta parte del escudo, y otras veces es una disminución del franco cuartel y es más pequeño que éste. Se coloca generalmente en el ángulo derecho del escudo. Colocado en el ángulo es señal de bastardía.
En esta posibilidad de cambiar de lado se diferencia del franco cuartel que ha de colocarse siempre en el ángulo derecho.
El Escusón. Esta pieza es un escudito que carga a otro mayor. Se coloca en el centro del escudo. Si está solo, sin otra pieza en él, se dice que está en abismo.
Si está en un escudo cuartelado en cruz se dice que está sobre el todo. Y si el escusón está a su vez cargado por otro escudo más pequeño, se dice de este último que está sobre el todo del todo. Las proporciones de esta pieza son el tercio de la longitud y de la anchura del escudo. Puede ser más pequeño, pero en ningún caso baja de una cuarta parte de la longitud y la anchura del escudo.
El escusón sólo se considera pieza honorable si está solo en el centro del escudo, sin mezcla de otras piezas en todo el escudo. En otros casos, por ejemplo, cuando carga un escudo cuarteado en cruz, es un escusón destinado a las armas principales de la familia, y los otros cuatro se reservan para las alianzas.
La Punta. Es una pieza que consiste en un triángulo agudo cuya base nace en la punta del escudo y es de los dos tercios de su anchura, y cuyo vértice sube hasta el jefe, pero sin llegar al borde superior del escudo.
Es una figura que representa la situación opuesta de la pila y algunos, por esta causa, llaman punta renversada. En heráldica representa la rectitud. Se llama también pira. Su situación en el escudo varía y puede ponerse en banda, en faja, en palo y en barra.
El Lambel. Esta pieza tiene la forma de un filete con tres pendientes a modo de cuñas de carpintería o de triángulos. Se coloca en medio del jefe, sin llegar a los bordes del escudo. El simple lambel es siempre de tres pendientes, pero los hay de cuatro, de seis, de nueve, y cuando se encuentren es un escudo se ha de especificar.
Su anchura es la duodécima parte del largo del escudo. Las cuñas tienen de dos a tres veces la anchura del filete. Si el lambel no estuviese colocado en jefe, que es su situación normal, se ha de advertir.
No se sabe con exactitud lo que significa y no falta quien lo hace proceder de unas cintas con lazos que llevaban los caballeros jóvenes atadas al cuello del yelmo, a guisa de corbata, o puestas sobre la parte superior del escudo, para distinguirse de sus padres.
En todo caso parece probable que signifique un trozo de tela. Estas piezas, como el lambel, colocadas en el escudo, sin contacto con sus bordes, y que hacen referencia a los hijos, se llaman brisuras. La más noble que existe, en este sentido de distinguir a los hijos de una casa, es la que acabamos de describir, o sea el lambel.
Otras formas o diferencias de las piezas honorables principales.
Existen otras diferencias de las figuras honorables de primer orden que, por ser comunes a todas o a varias de ellas, pueden enumerarse en conjunto. Estas formas son:
• Almenadas o creveladas, cuando tienen almenas en la parte alta.
• Bastilladas, si tienen almenas en la parte baja.
• Bretesadas, si tienen almenas en las partes alta y baja o a ambos lados.
• Bordadas, si tienen los bordes de diferente esmalte que el resto.
• Cargadas, se dice de todas las piezas que llevan otras sobre si mismas.
• Comportadas, si están compuestas de cuadros alternativos, como los cuadros de los tableros de ajedrez.
• Dentadas o danchadas, si terminan en puntas o dientes agudos.
• Danteladas, si los dientes son menudos, detalle en el que se diferencian de las dentadas, cuyos dientes son mayores.
• Engoladas, si sus extremos entran en las bocas de dragones, leones, leopardos, etc.
• Recortadas, cuando están recortadas o encogidas en todos sus cabos, de modo que no llegan a los lados del escudo.
• Floradas, si sus extremos terminan en flores o en hojas de trébol.
• Retiradas, sí solamente muestran parte de su figura, en la situación en que han de estar, por el sentido que les corresponde, en el escudo. Como son, por ejemplo, los armiños de todo el borde.
Piezas honorables disminuidas
Las piezas honorables de primer orden, anteriormente explicadas, cuando se presentan más estrechas o con alguna disminución. De ahí el nombre de piezas disminuidas con que se las designa. Ninguna de ellas, una vez disminuida, conserva el mismo nombre que tenia como pieza principal.
El Comble. Es un Jefe disminuido de las dos terceras partes de su anchura propia, colocado en el sitio que como jefe le corresponde.
La Vergeta, Vara o Vergueta. Es un palo disminuido, que tiene solamente la tercera parte de su anchura.
La divisa o ceñidor. Es una figura como la faja pero con la tercera parte de su anchura, también se llama faja divisa., si se coloca en la parte baja del jefe, se llamaría jefe en divisa.
El Trangle, Es una sexta parte de la anchura de la faja, son a veces ondulados y puede haber mas de uno.
Burelas. Se ponen siempre en número par, son fajas disminuidas a un tercio de su anchura normal, el escudo Burelado debe tener diez piezas cinco de color y cinco de metal.
Las Gemelas. Son fajas dobles de la cuarta parte de su anchura se colocan en parejas con una distanciaentre ellas igual a la anchura total de cada pieza, pueden estar también en Banda.
Las Tercias o Tierchas. Son fajas disminuidas a la sexta parte de su anchura se colocan de tres en tres, pueden estar en banda o sotuer.
La estrecha. Es una cruz disminuida hasta la mitad de su anchura normal.
El filete. Está colocado como la Orla y tiene la octava parte de la anchura de esta, puede colocarse en orla, en cruz, en banda o en faja
El flanquis. Es un sotuer con la tercera parte de anchura de esta figura.
El estaye. Es una cabría o chevron disminuido a un tercio de la anchura de esta pieza
La cotiza. Es la banda reducida a la mitad de su anchura, si se pone en barra se llama contracotiza y es señal de bastardía.
El bastón. Es como la cotiza pero solo a la mitad de anchura si se pone en barra se llamará Bastón en barra .
La Traversa. Es una pieza disminuida colocada en barra que solo tiene la mitad de la anchura del bastón, es también señal de bastardía.
LAS SEANTES O SEANTES PARTICIONES
Son figuras propias de segundo orden, cuando guardan en el campo del escudo distancias iguales y están alternadas ellas son :
Las plumas, Son piezas de metal o de color imitando plumas se colocan simétricamente deben tener forma estilizada de dos plumas superpuestas con los cañones separados
Puntos equipolados, Son nueve rectangulos colocados en forma de tablero de ajedrez cinco de un esmalte y cuatro de otro.
Ajedrezado o ajedrez, Se llama también escaquelado, jaqueado, y los cuadros que forman la pieza total se llaman jaqueles el numero es indeterminado, puede constituir en el escudo una banda, una faja, o un palo,
Encajes, Se llaman así las piezas del escudo partido, cortado, tronchado y tajado cuando forman triángulos que se encajan unos a otros
Los fretes, Es una pieza que se compone de seis cotizas tres en banda y tres en en barra enlazadas unas con otras el escudo que las lleva se llama frettado
El Losangeado, Se compone de Losanges (figuras cuadrangulares puestas en punta mas largas en su altura que en lo ancho).
El Fuselado, Es una pieza que se compone de Fusos (derivado de los antiguos husos que usaban las mujeres para hilar) es emblema de prudencia y equidad...
Mallas o Macles, Forma intermedia entre los losanges y los fusos.
Los Rustros, Son piezas como las mallas pero tienen dentro una pieza simétrica una pieza redonda.
Los Billetes, Se llaman también cartelas piezas rectangulares que se colocan sobre el escudo sus costados mas largos están colocados paralelos al jefe y son piezas independientes, en este caso se llaman echados.
Los anilletes o Anuletes, Piezas redondas que tienen forma de anillos pueden ocupar sitios distintos en campo del escudo, significan libertad del hombre noble, señal de distinción en Roma solo se permitía el uso de anillos de oro a los nobles.
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